La propuesta de Estados Unidos de
establecer criterios para asignar la ayuda de cinco mil millones de dólares
para países subdesarrollados viola los derechos humanos, afirmó, Ashfaq
Khalfan, director del Centro para la Legislación del Desarrollo Sustentable
Internacional (CISDL por sus siglas en inglés).
Los criterios que plantea el gobierno norteamericano para este programa son
unilaterales y responden a los intereses del gobierno estadounidense. "Por
ejemplo, Pakistán cumple con los requisitos del gobierno norteamericano,
cuando es un país evidentemente poco democrático", dijo.
En el marco de la Conferencia Internacional sobre Financiación para el
Desarrollo, Khalfan estableció que el respeto a la Convención Internacional
sobre los Derechos Sociales, Económicos y Culturales de la ONU, firmada por
casi 150 países, obliga a los Estados a asegurar las necesidades mínimas de
la población.
La relación entre derechos humanos y el desarrollo fue uno de los temas
planteados en uno de los eventos alternos en la Conferencia en Monterrey,
donde los participantes coincidieron en que las convenciones internacionales
en vigor son suficientes para garantizar el respeto a las necesidades
básicas de la población mundial.
El derecho al desarrollo es parte de los derechos humanos, argumentaron en
el panel en el que también participaban Bacre Ndiaye, director de la oficina
de Nueva York de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos
Humanos y Stephen Browne, asesor del Programa de Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD).
John Denison, funcionario de la Secretaría de Estado, se refirió al Consenso
de Monterrey como "el documento que nosotros aprobamos", y argumentó
que la
asistencia a los países más pobres puede usarse para presionar por que se
respeten los derechos humanos en los países.
Sin embargo Khalfan contestó que "el derecho al desarrollo es un derecho
básico" que no se puede despreciar. Manifestó que es incorrecto que EU
corte
la ayuda al desarrollo como medida de presión, ya que es posible canalizar
la ayuda "en casos de excepción" mediante organizaciones no
gubernamentales
y no mediante los Estados.