La Organización Mundial de Comercio (OMC)
es una institución hipócrita porque pregona la necesidad de fomentar la
inserción de los países pobres al mercado internacional, mientras trabaja
para extender e intensificar la explotación capitalista, aseguró Mohau
Pheko, coordinadora de la Red Internacional de Género y Comercio.
Al lado de Noeleen Heyzer, directora ejecutiva de Fondo de Desarrollo de
Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), Pheko
advirtió que tanto la Cumbre de Comercio en Doha el año pasado, como la
conferencia en Monterrey, y la próxima cumbre para el desarrollo sustentable
en Johannesburgo, no pueden continuar avalando un consenso que genera un
mundo de consumidores en detrimento de un mundo de ciudadanos.
"Una hipocresía del más alto nivel" tuvo la OMC en Doha en noviembre
pasado,
cuando dijeron que el comercio fomenta el desarrollo, indicó Pheko en la
mesa redonda "El comercio en función del desarrollo: Propuestas para
incorporar la perspectiva de género y la erradicación de la pobreza".
Argumentó que esa instancia internacional negó la clara evidencia de que
"la
globalización, la liberalización del mercado y los programas de ajuste
estructural continúan incrementando la pobreza, la iniquidad, así como la
brecha del desarrollo, las cuales han impactado negativamente en particular
a las mujeres africanas".
Señaló que el comercio no se ha incrementado en Africa, y lamentó que las
inversiones extranjeras directas hayan borrado del mapa a ese continente, el
cual vive en emergencia por el VIH/Sida y la pobreza extrema.
La actitud de la OMC, dijo, "reta los derechos de las mujeres y de las
demás
personas para ejercitar su ciudadanía. Ese organismo legitima a las
corporaciones multilaterales para pasar por encima del desarrollo social en
pro de las ganancias económicas".
Vislumbró al proceso de discusión entre Doha, Monterrey y Johannesburgo como
"una oportunidad histórica" para promover el análisis de género en los
impactos negativos del neoliberalismo, y así generar cambios a favor de un
verdadero desarrollo sustentable.
Por su parte, Alma Espino, economista e investigadora del uruguayo Centro
Interdisciplinario de Estudios sobre el Desarrollo (CIEDUR), consideró que
el Mercado Común del Sur (Mercosur) no será una verdadera opción para la
integración económica, política y social de la región en tanto no incluya
una perspectiva de género en sus políticas.
Indicó que mientras no se libere la fuerza de trabajo en la región, la
población femenina continuará padeciendo la mayor sobreexplotación y el
desempleo.
En estos puntos también coincidió John Langmore, director de la Oficina de
Enlace de la Organización Internacional del Trabajo, quien resumió que el
actual modelo neoliberal ha provocado más daños que beneficios a los países
pobres.